
Las moscas blancas, al igual que la mayoría de insectos chupadores, suelen situarse en el envés de las hojas ya que es la zona con mayor porosidad(es en el envés donde se sitúan los estomas y se realiza el intercambio gaseoso) y accesibilidad para su aparato bucal chupador. El haz en cambio es totalmente impermeable y por tanto inaccesible para la mosca blanca.
Una forma de averiguar si sufrimos un ataque de mosca blanca aparte de mirar en el envés es agitar las plantas de tal manera que salgan las moscas revoloteando si es que están ahí.
